De vuelta a la «normalidad»

Vuelta a la «normalidad». Hoy domingo (9º día) ha concluido el rodaje y nos hemos tenido que trasladar hasta el límite de Cantabria con Burgos, en el Pantano del Ebro, concretamente al monumento de los italianos que lucharon en la Guerra Civil.

En todo este tiempo como supondréis ha habido de todo y las anécdotas son abundantes. La verdad es que ha sido un placer conocer a todos los miembros el equipo, desde aquí os mando un abrazo.

Os pongo unas fotografías:

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No es México (no llegaba a tanto el presupuesto), se trata del monumento en cuestión. Anteriormente era un cementerio, pero parece ser que con la llegada de la democracia se llevaron las lápidas a su tierra natal, Italia. La verdad es que en mis viajes Santander-Madrid y viceversa nunca lo había visto.

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Parte del equipo en el límite de Cantabria. De izquierda a derecha: Jonai Arbelo (Jefe de eléctricos), Marga Sánchez (Producción), Nacho Moreno (Producción), Emiliano Llamosas (Dir. fotografía), de espaldas está Fran López (Eléctrico), Álvaro Oliva (Ayte. dirección) y Consuelo Alcaide (Microfonista).

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Rodaje nocturno en Camargo.

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El protagonista del corto, el actor cántabro Aureo Gómez, a punto de realizar un plano. Detrás del coche se nos ve a Marga, Martin, Miguel y al que escribe.

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Junto a Martin Qesku (Jefe de sonido). Pachaaaarrrrannnn!!!

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Aquí os pongo un par de muestras de la belleza de los cielos en estas fechas. Exactamente fueron tomadas junto a la ría de Mogro, en la tarde del pasado jueves.
La climatología es bastante imprevisible y más aquí, pero de los nueve días, la verdad es que la mayoría ha hecho muy bueno, con mucho sol y calor. Lo que es llover nos ha llovido varios días pero no ininterrumpidamente, así que era constante el cambio de chubasquero a camiseta, medio día una cosa y la otra mitad la otra.

Crítica de La máquina de bailar

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La verdad es que la nueva producción de Santiago Segura tiene un buen gancho: él.
A partir de ahí y con un trailer que me hizo interesarme por esta nueva propuesta, me acerqué a la sala para lo que pensé iba a ser una comedia interesante, pero nada más lejos de la realidad. La película de Óscar Aibar se convierte en una historia bastante anodina y simple, que pese a tener un par de momentos buenos, no nos deja un buen sabor de boca como nos ocurrió en anteriores propuestas del director de Evilio.
Y uno de esos buenos momentos, es el protagonizado por el actor y director cántabro Nacho Vigalondo. A modo de cameo y en la misma sala de juegos subterránea en la que se desarrolló Choque (su último cortometraje), encarna al lider de un grupo de pijos bastante macarras. La verdad es que es un buen punto de la película y más cuando no tenía conocimiento alguno de su existencia.
Johnny (Santiago Segura) es otro personaje que nos puede proporcionar alguna sonrisa, aunque el que siempre cumple y con creces es Enrique Villén en un papel muy reducido.
Junto a estos actores nos encontramos con el elenco principal formado por Jordi Vilches, Bárbara Muñoz y Eduardo García como integrantes del equipo que se enfrentará por el campeonato de la máquina de bailar, y por último un José Corbacho convertido en un envidioso hijo de puta, muy bien interpretado.

Como defectos, decir que los que hayan jugado alguna vez con la «alfombra» que nos ofrece la playstation y sepan de qué va el tema, se encontrarán con que no concuerdan para nada sus pasos de baile con lo que aparece en la pantalla del juego, salvo en los casos en que nos muestran insertos de planos detalles de la máquina revelándonos los resultados y los puntos que van obteniendo. Por pequeño (o grande) que parezca este fallo, la verdad es que se podría haber intentado subsanar de algún otro modo, desde aprendiéndose algún tema del juego para realizar la coreografía o disimulándolo más, y digo esto porque las coreografías y los pasos que se marcan son muy profesionales (algunos realizados por dobles al verse solamente los pies, pero en otros podemos apreciar cómo los actores han tenido que aprender a moverse y coordinar sus movimientos).
En definitiva «La máquina de bailar» es una fallida comedia que no hará las delicias del público, salvo de los adoradores de Santiago Segura y algún que otro espectador muy complaciente.

Rodajes

Más rodajes.
Esta semana voy a estar bastante liado para actualizar el blog, aunque tengo pendientes varias críticas que quiero colgar como «La máquina de bailar» y «Separados», y digo que voy a estar liado porque hoy sábado hemos comenzado un nuevo rodaje.
Se trata de «El hombre tranquilo» de Aranzazu Gómez y aunque es un corto, parece un largo debido a la cantidad de días de rodaje. Hoy ha sido bastante duro, pero bueno, nos ha ido bastante bien la cosa. Ah, mi función es Ayte. de dirección, aunque ya se sabe que uno al final acaba haciendo de todo (cosa de los equipos reducidos) así que también asumes el rol de producción, eléctrico, script y demás. Se está grabando en HD.

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De espaldas Emiliano Llamosas – director de foto.

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Varios de los actores en una conocida terraza del Sardinero.

Y digo otro rodaje porque hay que sumarlo al corto de Víctor Alútiz, que estamos pendientes de terminar unas escenas, y que estuvimos grabando por Suances y otros municipios de la región, y lo que fue el rodaje del videoclip de El hombre Pez, en el que aquí asumí la dirección. Respecto al videoclip deciros que está ya casi listo, estamos dándole los últimos retoques en el montaje, a cargo de Cecilia F. Revuelta y que esperemos podáis ver aquí en menos de dos semanas.

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Victor Alútiz y María Hoz charlando sobre la escena.

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(sin comentarios) jeje Me tocó hacer de cámara y Ayte Dir.

También tengo pendiente poner «Enigma: Cantabria Profunda» que ya adelantaré fechas de estreno.

Pues nada, un saludo a todos, mañana nos toca madrugar de nuevo e ir hasta la bien aparecida entre otras localizaciones.